PITIRIASIS ALBA
También llamada Dartros, la pitiriasis alba es una afección cutánea que se presenta con mayor frecuencia en niños. Es particularmente común durante el verano o cuando la piel está bronceada, lo que hace que las manchas blancas en la piel sean más visibles.
¿Qué es?
La pitiriasis alba se manifiesta como unos “parches” de color claro en la piel, siendo las mejillas una de las áreas más afectadas. Aunque su causa exacta es desconocida, su principal desencadenante es la sequedad cutánea. Este trastorno afecta más a los niños que tienen antecedentes de dermatitis atópica o piel sensible. La aparición de manchas blancas en la piel es más frecuente en el verano, cuando la piel se oscurece por la exposición al sol y las zonas afectadas no se broncean de la misma manera.
Pitiriasis alba en niños
La pitiriasis alba en pediatría, es especialmente frecuente en niños de entre 3 y 16 años, aunque puede aparecer en cualquier etapa de la infancia. Durante el verano, las manchas blancas en la piel se notan más fácilmente, ya que la piel circundante se broncea, pero las áreas afectadas por la pitiriasis alba permanecen más claras. Esto puede generar preocupación, pero es importante recordar que esta condición es benigna y desaparece con el tiempo. La pitiriasis alba pediátrica se relaciona principalmente con la piel seca y puede tener un impacto emocional en los niños debido a la visibilidad de las manchas, afectando su autoestima.
Síntomas de la pitiriasis alba
Las lesiones suelen aparecer en las mejillas y brazos, especialmente en los meses de verano. Comienzan como manchas de color rosado que varían entre 0.5 y 2 cm de diámetro, con una ligera descamación. Posteriormente, las manchas se hacen más claras, dejando como unos “parches” blancos de bordes mal definidos. Aunque son generalmente asintomáticas, algunas veces pueden acompañarse de prurito (picor). Las manchas blancas en la piel que caracterizan esta condición tienden a ser más evidentes en los meses cálidos cuando la piel está expuesta al sol.
Diagnóstico de la pitiriasis alba
El diagnóstico de la pitiriasis alba suele ser clínico, basado en la observación de las lesiones cutáneas y en el historial médico del paciente. Es fundamental diferenciar esta condición de otras enfermedades de la piel que presentan manchas blancas, como la pitiriasis versicolor (una infección por hongos) o el vitíligo, que provoca la pérdida de pigmento en la piel. En caso de duda, el dermatólogo puede tomar una muestra de las escamas de piel para un examen microscópico o un cultivo, y también puede usar una lámpara de luz azul para distinguir entre la pitiriasis alba y otras afecciones como micosis o vitíligo.
Causas de la pitiriasis alba
Aunque no se conoce su causa exacta, la pitiriasis alba en niños está relacionada con la sequedad de la piel y con la dermatitis atópica. Es más común en climas secos o en aquellos donde hay una mayor exposición al sol. Factores ambientales como el frío, el viento y el uso de productos irritantes también pueden agravar la aparición de las manchas blancas en la piel. Esta afección no es contagiosa ni peligrosa, pero puede ser incómoda para los niños que la padecen debido a su visibilidad.
Tratamiento de la pitiriasis alba
El tratamiento de la pitiriasis alba se basa en mantener la piel bien hidratada, especialmente durante los meses fríos de invierno y primavera, cuando la piel tiende a secarse más. El uso de cremas emolientes ayuda a restaurar la barrera cutánea y a prevenir la aparición de nuevas lesiones. Durante el verano, es crucial aplicar fotoprotectores solares con un factor de protección alto (SPF 50+) para proteger la piel y minimizar la diferencia de color entre las áreas afectadas y las no afectadas. En algunos casos, el dermatólogo puede formular cremas individualizadas que combinen principios activos con emolientes para mejorar la apariencia de las lesiones. Mantener la piel bien hidratada y protegida del sol es clave para reducir la visibilidad de las manchas blancas en la piel en verano.
Cómo prevenir la pitiriasis alba
La prevención de la pitiriasis alba en niños se basa principalmente en mantener la piel bien hidratada y protegida. Para reducir el riesgo de desarrollar las características manchas blancas en la piel, especialmente en verano, es fundamental seguir estos pasos:
- Hidratación diaria: Aplicar cremas emolientes a diario, sobre todo en niños con piel seca o antecedentes de dermatitis atópica. Esto ayuda a mantener la barrera cutánea en buen estado.
- Protección solar: Usar protector solar con factor de protección alto (SPF 50+) durante todo el año, pero especialmente en verano, para evitar que las áreas afectadas por la pitiriasis alba se vuelvan más visibles en contraste con la piel bronceada.
- Evitar productos irritantes: El uso de jabones suaves y la evitación de productos agresivos para la piel puede prevenir la sequedad y la irritación que desencadenan la afección.
- Ropa adecuada: Vestir a los niños con ropa ligera y protectora en climas cálidos para reducir la exposición solar.

Dr. Pablo Umbert Millet
Director del Instituto Pablo Umbert · Dermatólogo y dermatopatólogo
El Dr. Pablo Umbert es uno de los grandes referentes en dermatología clínica, dermatopatología y cirugía micrográfica de Mohs en España. Con más de 30 años de experiencia, una trayectoria internacional en la Clínica Mayo y el Hospital Saint-Louis de París, y más de 100.000 biopsias firmadas, sigue en activo como profesor emérito en el Hospital Universitario Sagrat Cor, donde supervisa casos clínicos y forma a nuevas generaciones de dermatólogos.


